Museo Provincial de Ciencias Naturales Florentino Ameghino

ES ÉTICO COLONIZAR MARTE

Con la reciente llegada de la sonda InSigth, bien podríamos preguntarnos si los humanos deberían ir a Marte.

Las posibilidades de que Marte tenga vida inteligente son casi nulas y durante décadas los terrícolas hemos soñado con vivir en Marte. Pero vamos a pensar acerca de esto desde el punto de vista ético. ¿Cuál es el valor moral entre la vida nativa marciana frente a la creación de una "copia de seguridad de la Tierra"?

¿Deberíamos respetar las formas de vida nativa marciana si las encontramos? Es muy probable que sean microscópicas. En la Tierra, todo el tiempo matamos a los microbios. ¿Entonces será incorrecto ir a otro planeta y meternos con los nativos? Después de todo, si eso le hubiera sucedido a la Tierra en el pasado, podríamos no existir.

¿Qué tan a fondo necesitamos buscar formas de vida antes de que podamos declarar que Marte es nuestro? ¿Deberíamos dejar el planeta como una reserva si existe vida nativa, o establecernos y asumir que la vida nativa permanecerá relativamente ilesa? ¿Deberíamos restaurar intencionalmente el clima marciano calentando el planeta y añadiéndole agua para que cualquier tipo de vida que exista allí pueda florecer mejor?

En ausencia de prueba de vida en Marte, este es un debate filosófico. Pero es posible que no tengamos el lujo de una búsqueda extremadamente minuciosa de vida antes de que los humanos empiecen a contaminar el planeta con la vida de la Tierra (después de todo, los humanos portamos todo un microbioma de organismos). Hay seres humanos en este momento que planifican ir a Marte y establecerse permanentemente allí.

Elon Musk de SpaceX cree que vivir exclusivamente en la Tierra es demasiado arriesgado. La humanidad está jugándose todo en un solo planeta, y al tener en cuenta los riesgos naturales y los propiciados por el hombre en el universo, eso sencillamente no es algo seguro.

El valor moral de tener una "copia de seguridad de la Tierra" no se debe subestimar.

Podrías pensar... ¿cuáles son las probabilidades de que los humanos destruyan a la humanidad? Mira hasta dónde hemos avanzado en los últimos miles de años. Seguro, tenemos imperios que se alzan y caen, pero no nos destruiremos a nosotros mismos.

Pero si consideramos el progreso tecnológico, el cual hará que las armas nucleares, biológicas y químicas sean más fáciles de obtener (sin mencionar los nuevos riesgos como la inteligencia artificial y la nanotecnología), y las consecuencias no planificadas del cambio climático, los escenarios apocalípticos son posibilidades reales en el futuro. Sería arrogante de nuestra parte que asumamos que la humanidad en la Tierra duraría para siempre.

Ahora, considera este escenario: una guerra nuclear o cualquier otro desastre golpea la Tierra y la civilización humana se destruye. Todo en la historia –todo el arte, el progreso, la ciencia, la tecnología– es por nada.

Luego considera si sucede lo mismo, pero existe una pequeña ciudad llena de seres humanos –quizás unos cuantos miles en un asentamiento autosuficiente en Marte– con los registros de la historia humana, con animales y plantas, niños y parejas.

En el segundo escenario, a pesar del horrible desastre en la Tierra, toda la historia humana no es para nada. Todavía existe un significado humano en el universo. Eso es algo increíble y moralmente valioso.

Es claro que el proyecto de la copia de seguridad de la Tierra debe tener prioridad, incluso si es potencialmente dañino para la vida nativa en Marte. En lugar de eso, podríamos intentar establecernos en la Luna o en un gran asteroide, pero tal y como están las cosas, Marte es nuestra mejor opción.

Por Brian Patrick Green.
Es el subdirector del campus de ética del Centro Markkula de Ética Aplicada y conferencista en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santa Clara. Las opiniones expresadas en este comentario son exclusivamente las del autor.